15 nov. 2007

El Maestro

Juan se sintió emocionado cuando le presentaron al Maestro. Toda su vida la había transcurrido conviviendo con preguntas que le quitaban el sueño, que le impedían vivir naturalmente y sin cuestionamientos como el resto de las personas. Ahora había llegado el momento de responderlas. Juan preguntó al Maestro:
- Maestro, que es el infinito?
- El infinito, Juan, el infinito es la cantidad de bacterias que tienes dentro de tu organismo, el infinito es la cantidad de árboles en la llanura, el infinito es... -respiró profundamente y prosiguió, señalando al piso- ...esa miga de pan!
- Eso no es posible - respondió Juan -. Puedo ver esa miga de pan. Puedo ver sus límites. Puedo pesarla. Eso no puede ser el infinito.
El Maestro sonrió y tomó a Juan del hombro.
- Sin embargo, Juan, podría partir esa miga en dos o en cuatro, o tantas veces como quisiera, y darle de comer a toda la humanidad, sólo necesitaría un buen cuchillo. Esa miga es infinita.
- Está bien, suponiendo que sea así, eso es lo infinito chico, yo quiero entender lo infinito grande! – dijo Juan, algo decepcionado.
- Lo grande y lo chico son dos caras de la misma moneda. Lo grande es a lo chico como la respuesta a la pregunta, como el átomo al universo.
- No entiendo, Maestro, como puede ser que el universo sea infinito?. Y si no lo es, pues entonces, como puede ser que no lo sea?
- Lo que es y lo que no es, mi querido Juan, son dos caras de la misma moneda.
- Maestro, aún no lo entiendo.
- Bien, Juan, dame una moneda.
- Aqui tiene.
- Gracias.
- Y bien?
- Me tengo que ir.
- Maestro..., no va a demostrarme el infinito con la moneda que le dí?
- No.
- Me la devuelve entonces?
- NO.
- Espere, Maestro, una última pregunta, que es la nada?
- No sé. CHAU!
- Pero Maestro!!!

Así fue que Juan continuó su camino lleno de interrogantes, hasta que se casó con una mujer que un día le dijo:
- Nada me gustaría más que hacer un viaje contigo para demostrarte mi Infinito amor.
Entonces Juan comprendió lo que era el Infinito y la Nada, y también supo en ese instante que el Maestro, aunque imperfecto y misterioso, era mil veces más barato.

17 comentarios:

Stella dijo...

jajajaaja muy buenooo!!
Pobre Juan, al fin descubrió que algunas enseñanzas son caras!!!:P

ev dijo...

Muy bueno, empiezas todo profundo, parece que terminas todo “banal”, pero en realidad son solo dos caras de la misma moneda! ¿es así?

m. dijo...

jaja muy bueno! Después del Maestro, viene la Prueba. Pobre Juan.

no tan iguales dijo...

A la mujer se la mandó el Maestro. Eso le pasa a Juan por hacer preguntas molestas.

Emeefe dijo...

Stella, gracias! Todo sea por obtener el "conocimiento".

Ev, gracias! Muy buena tu interpretación, no se me habia ocurrido eso último, sino le hubiera puesto de título "Las dos caras de la verdad", jaja

M. gracias! jaja, la prueba! También pensé, cuando escribí esto, en esas personas que vuelan alto de jóvenes y de grandes terminan en el nidito diciendo "si, querida" (ojo,no es autobiografico!)

Notaniguales, jaja, es probable!
Le habrá dicho "andá, que el gil tiene plata y está aburrido preguntando estupideces"

Bugman dijo...

¿Pero de cuánto era la moneda?

Emeefe dijo...

Oiga Bugman, por qué me pregunta a mí?
Quién se cree que soy para andar dándole respuestas?
El Maestro???
Psee..

(Además la moneda se la llevó él, yo escribí la historia y todavía no ví un peso!)

TheJab dijo...

Sí... pero ¿se fue de viaje con la mujer o prefirió quedarse con la duda?

Emeefe dijo...

Thejab creo que convendría dejarlo en suspenso, sin que se sepa si hizo o no el viaje, por si se me ocurre escribir "El Maestro II" o "El regreso del Maestro" o "El Maestro: la pregunta final"

m. dijo...

jajaja El Maestro episodio cero: El Comienzo.

Emeefe dijo...

m. el titulo que nunca entendí es "Batman inicia". Que quiere decir eso? que inicia que?

m. dijo...

ay callate que está mal traducido, odio batman inicia, es batman begins, o sea, batman comienza. Los Odio a Todos jaja, inicia es transitivo, ergo, nesita, como diría menem, un objeto directo. En fin. Che, furgoner escuchó tus inquietudes y me pintó la milanesa. ah, y la firmó también ;)

Emeefe dijo...

m. con razón me molestaba...
Lo de la milanga, ahora sí, se va a cotizar!

Caro dijo...

Seguro que la mujer era la amante,las muy vivas piden pruebas de amor, llámese joyas, viajes, etc.

Muy gracioso el post marce! Y ahora la pregunta tonta del día...la inspiración ...es contagiosa?

Un besote, buen comienzo de semana,
Caro

Emeefe dijo...

Caro: las esposas también lo intentan, sólo que no suelen tener tanta suerte.
El Maestro dice que la inspiración y la expiración son dos caras de la misma moneda (de si es contagioso no me dijo nada)
Besos, igualmente.

Desirée dijo...

Excelente historia! Se podrá leer de muchos ángulos pero rescato que fue la mujer la que lo ayudó a entender.

Emeefe dijo...

Desiree, gracias.
Lo que se me pasó por la cabeza en el momento de escribir ese final fue bastante complejo: como uno puede parecer que renuncia a poder comprender ciertas cosas y como a veces logra hacerlo con otras mucho mas sencillas que sirven para comprender las importantes.
Aunque en este caso, no que tanto comprendió Juan realmente.
También como cambia el enfoque, Juan solo pensaba en cuestiones existenciales, y ahora piensa en dinero (las responsabilidades!)