2 ago. 2007

Tiempo


Hay un minuto importante, y es el minuto en el que puedo estar con él. El me trajo alguna vez a este mundo, él estuvo allí mientras crecía, él estuvo siempre. Es un minuto importante, ahora que amenaza con irse y no volver, pero sin embargo se queda y a lo mejor se queda lo suficiente como para que yo deje de darle importancia a los minutos que pasan, cuando él está y yo estoy con él.
También están ellos, los que no son míos pero me eligen. Me recuerdan que un minuto de mi tiempo es importante para ellos, ellos que tienen horas y días y años por delante y sin embargo me piden este minuto, como si la impaciencia de chicos y la sabiduría fueran una misma cosa.

Ella en cambio, sabe esperar y yo trato de recompensarla, aunque a veces me pierda entre relojes atrasados y proyectos pendientes, y me olvide de que éste es mas que de otros nuestro tiempo.
Así, entre horas perdidas y momentos fugaces, pasan los días...
De a poco, y sólo a veces, me doy cuenta de lo que es importante y de lo que puede esperar.